domingo, 2 de octubre de 2011

Timos legales de la era digital

Uno de los dichos populares de toda la vida que mas experimentamos en la era digital es que "hecha la ley, hecha la trampa".

Recuerdo cuando empezaron a salir las primeras copias juegos, que por aquel entonces llamabamos "piratas". Era un tema bastante tabu y oculto, algo terriblemente ilegal.

Sin embargo, ademas de que el precio de los videojuegos era abusivo, los consumidores necesitaban pocos argumentos para pasarse "al lado oscuro". La realidad siempre es mucho mas compleja, empezando por los rumores de que era la misma compañia de Sony la que permitio la implementacion del famoso "chip" para introducirse de golpe en el mercado, confiando en que posteriormente encontrarian alguna solucion.

Pasando de largo sin lamentos por el mundo imperfecto en el que vivimos, lo cierto es que igual que en las tiendas, a la hora de poner un precio a un articulo de venta tienen que añadir un plus para tener en cuenta los robos, las compañias de videojuegos se preguntan "¿Que precio podemos poner para ganar mas dinero?", y para ello hacen las curvas de oferta y demanda sabiendo de sobra que si vendiesen su juego a mitad de precio, nadie piratearia el juego. Simplemente, es un poquito menos rentable.

Pues bien, ese poquito menos rentable... ¿en que se convierte? En que a los que no estan dispuestos a pasar por el aro, les culpan de estar asesinando a la industria, amenazando con finales apocalipticos, pretendiendo que el resto les señale con el dedo, etc.

Afortunadamente, la historia ha evolucionado a un punto intermedio de acuerdo. Ahora existen numerosas ofertas y precios de lanzamiento mas razonables en algunos casos.

La cuestion es que como consumidor, me siento estrujado cada vez por un sitio. Lo que me lleva al tema central.

eBooks:

Hace cosa de un par de meses compre mi primer eBook. Era un libro bastante original, la primera novela de ese autor y costaba unos 6€. La principal razon por la que pase de buscarmelo de otra forma, es porque el tio estaba esforzandose mucho de cara al publico y a traves de internet para promocionarse y de hecho, si le hablas por Twitter te contesta con interes.

A decir verdad, me parece que un libro en formato digital no deberia ser tan caro cuando los libros de bolsillo a los que estamos acostumbrados cuestan aproximadamente eso porque se ahorran la edicion, imprenta, distribucion, tienda fisica...

Encima, lo realmente escandaloso es que muchos de los libros digitales (novelas, no libros cientificos ni nada) llegan a costar 20€. Vuelve a ser un insulto al consumidor.

Otro gran defecto de los libros digitales es que no incluyen la version original, o incluso otros idiomas. ¿Por que no? A mi quizas me gustaria leer un libro en ingles, poder consultar inmediatamente la traduccion en caso de que algun capitulo sea particularmente denso y luego en el tercer idioma que estoy aprendiendo actualmente para mejorarlo con una historia que me guste. De hecho fue una de las grandes ventajas de los DVDs, ¿Por que no lo puede ser de los eBooks?

Audiolibros:

Me parecen realmente utiles. Para irme a dormir, para escuchar en un viaje, en el autobus, donde mucha gente sufre mareos al leer, para estar un rato relajado con los ojos cerrados...

Vuelven a tener un precio escandaloso. Tristemente puedo decir que podria contratar a alguien para que me lo lea en persona por menos dinero de lo que cuestan los malditos Audiobooks. Para colmo, muy pocos estan leidos correctamente en Español.

El problema de los varios idiomas, se repite.


Musica:

A pesar de todas las quejas del MP3, ahora las compañias se estan haciendo de oro a lo tonto. En Europa y particularmente en España, es obvio que no. Pero las cifras de ventas de iTunes son vertiginosas.

Esto ya si que me parece vender humo.

Me gusta la iniciativa de muchos grupos que venden su nuevo CD junto con una camiseta, ademas de una descarga digital.

Otro problema: Recientemente compre un CD de un grupo con esas condiciones. Al final, tuve que descargarmelo por ahi una semana antes de que me diesen la descarga digital, que por cierto llego dos dias mas tarde que el CD fisico con la camiseta. Como dice mi madre: "para mear y no echar gota".

Lo que tiene que quedar claro, es que lo que los usuarios compramos, no es un plastico con un contenido. Estamos comprando una LICENCIA. Por ello, tendria que estar reconocido como tal, igual que hacen en iTunes que tu tienes derecho a descargarlo cuando quieras.


Peliculas:

Si vender MP3 me parecia vender humo, lo de las peliculas digitales es vender dolores de cabeza.

Un repaso historico: Supongamos que yo compre Pulp Fiction cuando salio, en formato VHS, como marcaba la epoca.
Despues mi reproductor de VHS se fue adecuadamente a la basura. A pesar de que los de Fnac fueron muy simpaticos por epocas y daban un vale descuento de 6€ por cada VHS entregado en DVDs, volvi a comprar Pulp Fiction pagando unos 12€ mas. Sin embargo no se me cague en sus antepasados porque el DVD se veia mucho mejor y venia en ingles.
Recientemente, mi perro se comio el DVD o se lo deje al supuesto amigo que desaparece de mi vida o lo confundi con un posavasos, lo perdi en la guerra, etc.
Por ello, para ver de nuevo la pelicula la compre en iTunes por un precio medio de 10€, exclusivamente en español.

Total, que he pagado la misma pelicula 3 veces para tener algo peor que antes. Es una historia ligeramente exagerada, pero es lo que pretenden que hagamos. No se cortan un pelo.

Me parece un retraso que en iTunes no puedas elegir, ya puestos, cualquier idioma en el que la pelicula haya sido traducida, con sus correspondientes subtitulos.

Europa Vs USA:


Todos sabemos que en viejo continente nos engañan como a viejos en el bingo. Estoy terriblemente harto de que cualquier producto cueste en USA X$ y aqui X€, incluso X+Y€. Si en el fondo, los pobrecitos tontos son ellos que se olvidan del cambio de moneda.

Pero lo que es descaradisimo es que las descargas cuesten 1$ en iTunes de EE.UU. y 1€ en el Europeo.

Ademas, muchas ofertas y promociones no estan disponibles en Europa.


Conclusion:

Por una parte, los argumentos que he puesto para unas cosas, son igual de validos para otras, pero lo he querido dividir para no extenderme ni repetirme demasiado.

No todo es negro, hay numerosas iniciativas de contenido gratuito y por precios razonables. Yo creo que con el tiempo, los consumidores aceptaremos menos abusos y presion de las compañias.

Es completamente legitimo que hagan un buen producto y que tengan beneficio por ello, pero ese ansia de estrujar es despreciable.

Supongo que no estoy diciendo nada del otro mundo ni novedoso, pero me apetecia hacerlo con mis propias palabras.

lunes, 30 de mayo de 2011

El Telón

Abro los ojos en una fábrica abandonada. Sólo ha sido un parpadeo para evitar que la imagen se grabe a fuego en mi retina. Los cristales de las ventanas están sucios, ennegreciendo todo aquello que queda al otro lado, dándole una apariencia distante. La lluvia de muchos años ha dejado una estela oxidada en los muros de hormigón, pero con un aire repentino y explosivo, como si alguien hiciese llorar a una mujer en su boda.

El tiempo a penas pasa. Mis recuerdos están tan desgastados que si los invocase una vez más, arderían como una vieja cinta de película. Solo sé que más allá de la verja, no existe nada. Estoy encerrado como una princesa esperando a ser rescatada, exiliada del País de las Hadas, fuera del alcance de la mágia.

La esperanza desaparece, los fantasmas se manifiestan con miedo a asustarme. Busco formas entre las sombras y agudizo mis oídos. Nada ocurre y me tranquilizo. El viento hace aullar las estructuras metálicas, obligándome a morderme el labio hasta sentir el sabor a hierro de mi sangre en la boca. Es la única forma de callar las voces.

Presto atención y los susurros se clarifican en mi interior, la Humanidad llora por haber fracasado. Mi alma ha sido demasiado exprimida como para odiarles por ello. Simplemente yo soy lo que queda y no me veo con la responsabilidad de resistir.

Fuera nada se mueve, a pesar del intenso azote del viento. Por un momento, una sacudida me atraviesa y el pánico me domina. Corro hacia la puerta principal para comprobar que nada ha entrado. Mientras inspecciono el hall principal, mis ojos se quedan en la entrada al comedor. Llenar un poco el estómago me vendrá bien.

Cojo unas galletas, ya están ligeramente rancias. Camino hacia la parte de atrás a ver si puedo encontrar algo más sólido. La oscuridad es demasiado intensa en las habitaciones interiores y según paso por delante de la nevera, me resbalo con el agua que se ha escapado. Maldigo los azulejos a la vez que voy siendo consciente de que me he golpeado la cabeza con el pico de la mesa.

Intento recuperarme, pero pierdo el equilibrio. Mis fuerzas se desvanecen rápidamente, a la vez que me doy cuenta de que ha llegado mi fin. No estoy de humor para enfadarme, intento arrepentirme de no haber sobrevivido pero no funciona. La garganta se me seca, preparándose para mi último aliento y mientras pienso que mi muerte es ridícula e indigna, se dibuja una sonrisa en mi cara.

El mundo se vino abajo mucho antes, pero es ahora cuando se cierra el telón.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Maestro Cantor (1979) - Orson Scott Card

Antes de nada, quiero dejar claro que me duelen todas y cada una de las palabras aquí escritas, puesto que Orson Scott Card es el autor de una de las novelas que más me impactaron de pequeño, “El juego de Ender” (1985). Sin embargo, “Maestro Cantor” escrita seis años antes, da fe de que por aquella época, no valía absolutamente nada como escritor. Por ello, a partir de ahora me referiré a 1979 como “el año de las vacas flacas y novelas malas”.

De hecho, es tan cierto esto que digo que incluso el responsable de la traducción a la versión española ha permitido que el libro se publicase con múltiples faltas de ortografía y erratas tales como exclamaciones que sustituyen a “l”, por poner un ejemplo.

Lo que más me sorprende es que en una de las primeras páginas aparece “A Ben Bova, un Maestro Cantor que se preocupa tanto de desarrollar voces jóvenes como de cantar sus propias canciones”. En un principio, como dedicatoria, suena bien, pero lo que no sabe es toda la porquería que se esconde en el resto de las paginas. Si algo he aprendido de este libro, es que cuando alguien me diga que me va a dedicar un libro, la respuesta sensata es “No, gracias”.

Total, que para introducir un poco del argumento... no sabría muy bien que decir, la primera mitad del libro es una infinidad de palabras inconexas intentando exponer una trama que no existe sobre la educación de Ansset, el niño que canta. Luego cuando está con el emperador, no pasa nada y las conversaciones que podrían ser interesantes, se dan por sentadas. Todo ello en una atmósfera de homosexualidad pedófila reprimida y repugnante (HPRR).

Después de unas 300 páginas parece que se le ocurre algo inteligente que contar, pero el libro es tan HPRR que ya lo da por perdido, contando el resto de forma torpe y precipitada en numerosos episodios de escasa relación.

Este libro es un buen regalo para las típicas ocasiones en las que sabes que la otra persona no se lo va a leer, para esas personas que opinan que el libro es bueno cuando la portada es buena.

sábado, 22 de enero de 2011

Maldito Karma (2009) - David Safier

Retomando buenas costumbres y dandome un margen para responder a la constante pregunta que me ronda la cabeza (“¿Que hacer en esta larga tarde?”) voy a introduciros un libro.

Se que, en estos casos, solia ser mas ordenado y formal pero como el libro en cuestion tambien tiene aires “desenfadados” pues me salto mi protocolo habitual.

Normalmente, cuando mis ojos se fijan en cualquier libro titulado “algo - Karma - algo”, mi mente hace automaticamente la asociacion con “mas sopa de pollo para el alma”, como decian en aquella pelicula.

Sin embargo, solo se trata de una historia llena de casualidades inverosimiles (pasando por alto el tema de la reencarnacion, claro esta) en la que una mujer de exito vuelve del valle de los muertos para purificarse y arreglar la vida que ya no tiene.

Es como cuando estas haciendo una pizza, se te quema, la ves carbonizada y dices “ah, se me olvido echarle oregano” y, por alguna razon, se lo echas. (Nota: de todas las gilipolleces que he hecho en mi vida, esta no esta en la lista, solo apunto que podria pasar)

Total, que el libro por muy absurdo que sea, es bastante gracioso, se lee en un momento y si dijese que da que pensar, exageraria, pero hay quien viendo manzanas caer le viene una inspiracion divina, a si que... eso es cuestion de cada uno, supongo.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Thanksgiving? De nada, Asshole!

La verdad es que tenia intención de escribir sobre mis aventuras por aquí y tal para que la gente estuviese informada... pero por alguna razón, nunca me ha apetecido hasta ahora. De hecho, he llegado a la conclusión, quizás demasiado evidente, de que solo tengo ganas de escribir cuando estoy de mala hostia, cosa que no me ha pasado últimamente.

La cuestión es que tengo una paciencia infinita, en serio. Si me diesen un céntimo por cada vez que me gustaría estrangular a alguien y que se le saliesen los ojos disparados... no se si me haría rico, pero viviría bastante bien. Sin embargo, tengo la costumbre de sonreír como un idiota y refugiarme en mi cueva mental de lo profundamente estúpida que es el 80% de la población de este hermoso planeta.

Digamos que hoy ha sido un día ajetreado desde el principio y yo no estoy preparado para problemas familiares de la vida cotidiana, pero eso es lo de menos, solo me ha estresado un poquito por la mañana.

Hoy había sido invitado muy amablemente por la madre de una amiga de mi pequeña prima (hasta aquí el culebrón de hoy) a una cena de Acción de Gracias que celebraban unos amigos suyos. Si, son medio alemanes medio americanos, pero como comprenderéis mas adelante, no me he quedado suficiente tiempo como para averiguar por qué.

Mi tía estaba entusiasmada con la idea, puesto que ella no termina de comprender mi extraña naturaleza solitaria y quería que conociese gente. Yo sabia que la probabilidad de fracaso era realmente elevada, pero bueno, esto es como cuando vas de viaje a China y te dan a comer saltamontes, hay que probar, ¿no?

Total, que yo, buena persona a mas no poder, compré unos bombones para la madre y llevé unas botellas de coca cola que me habían dicho que llevase, como mi aportación a la fiesta. Yo pensaba que era un poco cutre, la verdad, pero en estos casos, solo hago lo que me dicen, lamentablemente.

Mi tío me acompaño a la casa de la madre y una vez allí fueron unos minutos graciosos, la verdad. La casa estaba hecha un desastre, todo tirado por el medio. Me dice que me siente en una silla de la cocina con sus escasos conocimientos de inglés. Yo lo hago cuidadosamente, para no tirar ningún zarrio de esos que hay por doquier. Le doy mi regalo y ella agradece sonriendo. Sigue preparándose para salir y yo aprovecho para examinar un poco mas el lugar... una cesta con chocolatinas en el suelo, una maquina de picar carne asquerosa, ella abre la nevera y lo que queda de mi pobre olfato llora transmitiéndome el olor a putrefacción, la bitrocerámica llena de cacharros con comida preparada que no se la comerían ni los de Jackass... en ese momento mi mente se bloquea.

Nos vamos a la fiesta. Entramos. Un piso que podría perfectamente haber sido diseñado por la estúpida esa que teníamos de ministra de vivienda. La madre busca desesperadamente y con poco éxito a los anfitriones y yo voy diciendo “hallo” a la gente con la que me cruzo, mas de 30 personas había, por cierto.

Me presentan al americano que me enseña la casa y me dice donde están las cosas de buen rollo. El pavo en una bandeja en el suelo, el microondas funciona así... bla bla bla. Total que luego me lleva con sus amigos. 16 años. Supongo que hay una buena razón por la que los niños quieren dejar de serlo y crecer, pero os juro que aún hay una razón mucho mas importante para superar la adolescencia: la supervivencia. No creo que ningún individuo existente o por existir, en este planeta o cualquier otro pudiese soportar ese estado sin ayuda profesional. De hecho, aunque los alemanes son correctos, educados y discretos, por lo que veo en las calles y el metro, los chavales son terriblemente anormales.

Terminado el tour de rigor, nos quedamos en “grupo”. Por “grupo” me refiero a que ellos hablan de sus gilipolleces en alemán mientras yo me quedo de brazos cruzados como si fuese ¾ de columna. Después de contar hasta 1000, voy a por un vaso de mi coca cola y al volver me encuentro con que la puerta que siempre había estado abierta, ahora esta cerrada. Muy sutiles, pequeños bastardos.

Me quedo por ahí deambulando como un fantasma corpóreo y me doy el tiempo necesario para que no parezca que he salido corriendo de la casa. Dicho esto, me planteo rescatar lo que queda de mis botellas de cocacola o considerarlas perdidas en batalla. Al final pienso que la excusa de ser español y tener otras costumbres no es buena idea y las doy por muertas. De hecho, me ha resultado un gran sacrificio porque eran de Vainilla y Cereza. Además, los alemanes tienen un sistema curioso por el cual te cobran un suplemento cada vez que compras una botella y te lo devuelven cuando les llevas la botella vacía. Vamos, que me ha salido cara la broma.

Le comunico a la madre que me LARGO DE AHI DE UNA PUTA VEZ PORQUE YA ESTOY HASTA LA POLLA DE SOPORTAR A SEMEJANTES IMBECILES que traducido es “Im sorry, but I have to go”. Ella comprensiva, me pone cara triste como que le da pena que no haya salido bien el asunto y yo sonrío, porque aunque yo pensaba “qué coño pensabas que iba a pasar?” ella tuvo buena voluntad. Pero es que claro, cuando tu invitas a alguien en estas circunstancias, es porque además de invitarte, van a ser un poco hospitalarios y se van a preocupar un poco de resultar agradables. Pero no. De hecho, ni los adultos se molestaron en preguntarme un poco que tal o que coño hago aquí o alguna chorrada que se la iba a sudar completamente, pero habrían quedado minimamente bien. Solo me vino una en plan “Yo hablo español: Hola-que-tal?”

Lo odio. La verdad es que deberíamos todos reflexionar un poco sobre el tema a nivel internacional. Es decir, tú vas con tu inglés más que decente por ahí y a nada que yo qué se, no entiendas una cosa o te equivoques a decir algo, ya te ponen cara de “Dios mio, estoy hablando con un extraterrestre” y el resto se piensa que por decir Hola-que-tal como una maquina de billetes de metro estropeada merecen un jodido diploma. Eso por no hablar de cuando digo que no hablo alemán...

Total, que me dispongo a salir y resulta que los chavales estos también se van a dar un paseo. A tomar por culo, ahí es donde deberían irse realmente. Entonces, bajamos en el ascensor y están hablando y que jajaja blabla (alemán) auslander blablala (alemán) jajaja. Claro, que yo alemán no hablo, pero auslander resulta que significa extranjero y el jajaja es internacional, aunque estos chavales en concreto parezcan retrasados cuando lo practican.

Al final, el americano se disculpó muy correctamente y nos despedimos. Si, la verdad es que el chico no era mala gente, solo que también tenia que estar un poco con sus amigos antiauslanders.

No se, realmente me ofendería si no fuese como soy, pero lo peor de todo es que cuando estaba volviendo a casa solo pensaba “es que tendría que volver y llevarme mis botellas de cocacola”. Los que ya me conocéis, os habréis hecho una idea erróna, porque de verdad que intento ser simpático pero...

Balance de daños:

Pérdidas: 1 Litro de CocaCola Vainilla, 1 Litro de CocaCola Cherry. Botellas inclusive.
Ganancias: 1 Buen cabreo.

Se despide, el hombre de teflón.

lunes, 21 de junio de 2010

Wet

Bethseda nos presenta la historia de Rubi, una cazarrecompensas con mucho caracter y mala leche que en un trabajo se ve envuelta en una guerra de bandas.

Muy en el estilo de las comedias criminales, Rubi se lia a tiros en saltos y acrobacias en bullet time mientras maldice a sus enemigos. Sin ser un juego que presente mucha dificultad, el principal atractivo es la jugabilidad y la espectacularidad de los movimientos, aunque al final resulten ligeramente repetitivos.

Para añadir variedad, en algunos momentos del juego se activa el modo furia en el que la pantalla se tiñe de rojo y hay que matar a enemigos sin parar y algunas secuencias de coches en las que solo podemos disparar. Tambien hay momentos en los que hay que saltar a toda prisa mientras el escenario vuela por los aires por alguna u otra razon.

Algunas secuencias de video son interactivas, aunque los botones no son aleatorios y son demasiado sencillos porque el tiempo para reaccionar es muy generoso.

Graficamente no es nada del otro mundo, aunque resulta gracioso que al terminar de los capitulos pongan anuncios antiguos. Sin embargo, la banda sonora es muy apropiada y amena (salvo si te atascas en algun sitio, que termina desquiciando una y otra vez la misma cancion), aunque los comentarios de Rubi son escasos.

En pocas palabras, divertido y entretenido, 6.5

lunes, 19 de abril de 2010

Infected (2008) - Scott Sigler

Una extraña enfermedad provoca que las personas infectadas se conviertan en brutales asesinos paranoicos. El protagonista, Perry Dawsey, un jugador de football retirado por una lesión luchara con todas sus fuerzas y disciplina para combatir sus síntomas mientras que el agente Dew Phillips de la CIA investiga los asesinatos y la epidemióloga Margaret Montoya estudia perpleja la infección segura de sólo una cosa, no es de origen natural.


Para empezar, me gustaria decir que esta novela no tiene nada que ver ni con “Soy Leyenda” ni con “El club de la lucha”, ni en temática, desarrollo ni calidad. De hecho, Infected me llamó la ateanción precisamente por ese reclamo que es totalmente falso, ya que ambas novelas me encantaron. Incluso cuando lo leí pensé que eran dos novelas que no tenían nada que ver entre si, pero bueno.
Una vez que esto ha quedado claro, Infected me ha parecido una novela interesante, con un estilo muy americano con toda esa emoción por las armas, la CIA, el football, el entusiasmo de “en el próximo capítulo...”.
Sin embargo tampoco añade nada, es un thriller más. Algunos capítulos son realmente repugnantes y sadicos (si es que eso supone un problema para alguien). Los personajes se tratan de forma bastante impersonal, la trama pasa a ser algo fantastico (en contra de lo esperado) para terminar con un final apresurado y fácil.
Si alguien esperaba algún tipo de reflexión sobre modificar el comportamiento de las personas, de la agresividad o paranoia, tampoco se va a encontrar nada de eso en este libro.
En una palabra: entretenida. 3/5